Elena Sánchez Herrera – Relato “Groenlandia, un mundo diferente”

Nombre del viaje: Maravillas de Groenlandia

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El año pasado, en nuestro viaje a Islandia, escuchamos historias de viajes a Groenlandia. Desde entonces tenemos la curiosidad de saber como será un viaje allí. Durante el año hemos buscado información, visto fotografías  consultado en agencias… Al principio parecía algo lejano e imposible, pero poco a poco el viaje empezó a tomar forma, y por fin se va a hacer realidad.

Será un viaje muy distinto a lo que hemos hecho hasta ahora. Menos programado, con menos comodidades y más aventurero. No contaremos con hoteles, ya que nuestros alojamientos serán albergues y tiendas de campaña. Haremos mucha actividad física, cosa a la que no estamos muy acostumbrados. Y a todo esto hay que añadir el frío que suponemos que hará allí… Tenemos muchas dudas de cómo vamos a responder ante todo esto, pero pensamos que esta es la mejor forma de conocer Groenlandia.

Día 1 (28-07-2008) Madrid – Reykiavik

Comenzamos nuestro viaje muy temprano por la mañana. El avión sale desde Madrid con destino a Copenhague. Aquí tenemos el tiempo justo para embarcar hacia Keflavik (aeropuerto internacional de Islandia). Desde allí nos trasladamos a Reykiavik en el Fly-bus.

Llegamos con tiempo de dar una vuelta por la capital islandesa, que recordamos a la perfección. La diferencia más notable con respecto al año pasado es que hace bastante frío en comparación con las temperaturas primaverales que tuvimos. Pensamos que es una buena forma de aclimatarnos a Groenlandia, ya que se supone que las temperaturas allí serán muy inferiores. Paseamos por la zona centro y localizamos el ice bar, optamos por no entrar porque no había nadie, era bastante pequeño y muy caro. Decidimos ir a ver un monumento que nos quedó por visitar, Sólfar. Ubicado en la costa y bastante lejos de nuestro hotel. El monumento representa la estructura de un barco vikingo, aunque nos recuerda al esqueleto de una ballena.

Después de gastar bastante suela de zapatillas, regresamos al hotel a cenar y descansar.

Día 2 (29-07-2008) Reykjavik – Nasarsuaq- Qassiarsuq

Después de un buen descanso y un buen desayuno, nos vamos a hacer unas compras de última hora. El día está mucho mejor. A media mañana llegamos al aeropuerto doméstico de Reykiavik desde donde sale nuestro avión. Allí coincidimos con un grupo de españoles que iban a Groenlandia, pero hacían un viaje diferente al nuestro.

El viaje fue espectacular. Al entrar en Groenlandia podíamos ver multitud de enormes lenguas glaciares que desembocaban en el mar, rompiéndose y dejando en mar plagado de icebergs, perceptibles desde la ventanilla del avión. Mirando hacia el interior de la gran isla, la inmensidad blanca sin fin, que sólo se veía perturbada por algunos nunataks (cumbres de montañas rodeadas por el glaciar). También desde esta altura se podían observar en los glaciares las grietas producidas por el movimiento del hielo. A medida que desciende el avión para tomar tierra, contemplamos los grandes fiordos de aguas claras, también repletos de icebergs de tonos azulados y blanquecinos y todo ello en un día de espléndido de sol.

Llegamos a Nasarsuaq con una temperatura de unos 20ºC y un increíble sol radiante. Allí nos están esperando para darnos los sacos y aislantes que hemos alquilado y una parca para todo el viaje.
Narsarsuaq es un pueblecito de casas diseminadas, su origen fue una antigua base americana. No hay carreteras, solo un camino que atraviesa el pueblo, pasando por el aeropuerto, un hotel y que llega hasta el embarcadero.

Nuestro albergue se encuentra en Qassiarsuk al otro lado del fiordo Tunulliarfik, así que nos dirigimos al embarcadero andando. Es un paseíto agradable de una media hora, admirando la tranquilidad del lugar, acompañados de una brisa fresca muy agradable y la majestuosidad de los icebergs que flotan ya a nuestro lado.

Cargamos la zodiac con todas las mochilas, nos equipamos con las parcas y los chalecos salvavidas y en unos diez minutos estamos en la otra orilla. Aquí nos despedimos del grupo de españoles y nos encontramos con el que será nuestro guía. El resto del grupo ya ha llegado. Somos un total de siete personas.

Lo primero que hacemos es visitar las ruinas de la iglesia y asentamiento de Eric el Rojo, que conforman el antiguo Brattahlid, la capital de la Groenlandia vikinga.  Regresamos al albergue para cenar y dormir.

Día 3 (30-07-2008) Valle de las mil flores.

Distancia: 13.8 Km.
Duración: 6,5 horas
Desnivel: 600 m.
Terreno: Sendero/roca

El albergue tiene una terraza con vistas al fiordo, ideal para ver amanecer. Algunos alberguistas nos comentan que esa misma noche contemplaron un principio de auroa boreal, tendremos que estar más pendientes las próximas noches aunque la posibilidad de verlas en esta época del año no son muchas ya que no hay muchas horas de oscuridad.

Tras un desayuno contundente preparamos las mochilas de ataque para el trekking de hoy: El valle de las mil flores, que es el de mayor dificultad del viaje. El inicio del trekking es el embarcadero de Narsarsuaq, así que volvemos a cruzar el fiordo. El desnivel del recorrido son 600m. El primer tramo es llano y hay un pequeño camino trazado. A medida que avanzamos nos adentramos entre pequeñas montañas hasta que divisamos el valle. Se trata de un valle glaciar, este año no hace referencia a su nombre “mil flores” porque no ha llovido mucho. Caminamos al lado de un pequeño riachuelo, aproximándonos a una ladera de la montaña de bastante inclinación. Ya no hay sendero por el que continuar y tenemos que subir la montaña. En algunos tramos son de lascas de piedras bastante pulidas. Para evitar resbalones y caídas hay instaladas en los tramos más peligrosos cuerdas.

Poco a poco conseguimos llegar a la cima, desde allí podemos observar una lengua glaciar y varias lagunas de aguas frías que nos tientan a darnos un chapuzón después del esfuerzo realizado. Recargamos un poco las pilas con unos frutos secos y comenzamos el descenso por el mismo camino. Ya en el valle, a salvo de caídas, hacemos un pic-nic. El tiempo que hemos empleados en hacer ida y vuelta, contando con los descanso ha sido de seis horas aproximadamente.

Llegamos al albergue donde podemos ducharnos. El resto de la tarde hacemos un poco de vida social con los viajeros que encontramos allí.

Por la noche, después de la cena, hacemos el intento de ver la aurora, nos entretenemos con juegos de mesa (cartas, dados,…) a la vez que vamos intercambiando experiencias groenlandesas. Lo que nos van contando supera las expectativas que teníamos inicialmente.  El cansancio hace mella y después de una falsa alarma de aurora nos vamos dormir.

Día 4 (31-07-2008) Narsaq – Campamento de Qaleraliq

Amanecemos con otro día de sol. Desayunamos y recogemos todas las mochilas, hoy dormiremos en el campamento de Qaleraliq, al que también llaman campamento de fletanes. La mayor parte del día la empleamos en hacer el desplazamiento en zodiac. El fiordo está plagado de icerbergs. La sensación térmica es muy baja debido a la velocidad que alcanza la embarcación. Cuando nos acercamos a los icebergs más grandes, reducimos la velocidad y podemos apreciar los detalles del hielo: vemos y escuchamos cómo cae el agua del deshielo del propio iceberg, incluso formando cascadas. Hacemos una parada en la localidad de Igaliko, para dejar allí a un joven inuit que nos acompañaba.

Llegamos a Narsaq donde tenemos algo de tiempo libre para visitar el pueblo. Este es un poco más grande que los anteriores. Es muy pintoresco, aparte del hermoso lugar en el que se encuentra, las viviendas son casitas de maderas de diferentes colores. Después de comernos el pic-nic seguimos nuestro camino a feltanes.

Llegamos a fletanes, el lugar está cerca del inicio de un fiordo. Allí están trabajando una cocinera y un guía de hielo (glaciólogo). La orilla a la que llegamos es una playa de arena. Cuando baja la marea los icebergs, que provienen de tres frentes glaciares de la orilla opuesta, se quedan varados en la playa creando una imagen surrealista.

El campamento está encima de una enorme duna. Disponemos de agua potable gracias a un pequeño río. Contamos con tiendas de campaña ya montadas para dormir, una enorme tienda que hace las veces de comedor, un domo donde está instalada la cocina, una letrina y una cabina con un bidón de agua para la ducha.

Lo que nos queda de tarde la pasamos paseando por la playa, explorando nuestro hermoso y solitario campamento y disfrutando de los colores de la puesta de sol en un absoluto silencio que solo es interrumpido por el estruendo de los seracs al romperse, bastante similar al de un trueno de una tormenta.

Día 5 (1-08-2008) Trekking en el glaciar

Hemos perdido la noción del día en que vivimos. Aquí en tiempo se detiene. Es recomendable despertarse un ratito antes que el resto de la gente para disfrutar aún más del entorno. Hemos tenido bastante suerte con los mosquitos porque es típico aquí encontrarte con nubes y nubes de ellos, nosotros nos hemos encontrado con muy poquitos.

Con la mochila de ataque subimos a la zodiac. Primero nos acercamos a ver los frentes glaciares y luego desembarcamos al ladito del que vamos a visitar. Nos acercamos entre rocas de morrena hasta donde comienza el hielo, allí nos calzamos los crampones. Comenzamos el ascenso. En un inicio el hielo está bastante sucio, pero a medida que alcanzamos altura se vuelve más y más blanco. Gracias a otro día soleado podemos disfrutar de los colores del glaciar. Vemos riachuelos de agua cristalina, grandes grietas por donde pasan inmensos ríos subglaciares. Seguimos subiendo hasta una espectacular laguna azul donde paramos a comer.

Continuamos ascendiendo. La pendiente cada vez en mayor y el hielo se revuelve en forma de tumultos, parecen de espuma. Llegamos a divisar el fiordo y descendemos. Una vez abajo damos otra vuelta en zodiac por el frente glaciar que nos quedaba pendiente. En este podemos ver un montón de aves.

Llegamos al campamento y decidimos probar la ducha. Al final hay que bajar al río a por agua para reponer el bidón.

Día 6 (2-08-2008) Trekking Lago Tasersuatsiaq

Distancia: 15 Km.
Duración: 5 horas
Desnivel: 500 m.
Terreno: Arena/tundra

Esta mañana, mientras desayunamos, hemos escuchado un enorme estruendo procedente del glaciar. Esta vez nos ha dado tiempo a contemplar cómo se desprendía el serac y caía al  fiordo. Rápidamente hemos tenido que bajar a recoger el material que había en la playa y a asegurar bien la zodiac, ya que esperábamos las olas producidas. Afortunadamente no fue para mucho.

Para hoy tenemos planeado un trekking en el que pasaremos por el lago Kangerluatsiup, el más grande de la zona y subiremos hasta poder contemplar la inmensidad de Inlandis. Partimos del campamento de fletanes siguiendo el pequeño río en el primer tramo. Pasamos por una zona árida con unas buenas dunas que tenemos que subir. Arriba una gran explanada y al fondo el lago. Vamos bordeando el lago y comenzamos el ascenso, el paisaje ha cambiado un poco, ahora tenemos tundra y hay bastantes arándanos.

Alcanzamos la cota más alta de la zona. Desde allí, mirando al norte, podemos ver el fiordo de Qaleraliq a nuestros pies; y detrás de él, la inmensa masa de hielos que se extiende hasta donde alcanza nuestra vista. Una imagen impresionante, y la primera vez que vemos el Inlandis en toda su extensión. El esfuerzo realizado para llegar hasta aquí ha merecido la pena.

Con este entorno de fondo, preparamos un picnic, descansamos y regresamos por la misma ruta, parándonos en la laguna para darnos un muy refrescante baño.

Ya por la tarde llegamos de nuevo al campamento de fletanes, donde nos relajamos y cenamos antes de irnos a dormir.

Día 7 (3-08-2008) Igáliko – Sendero de los reyes – Qassiarsuq

Distancia: 11,2 Km.
Duración: 3 horas
Desnivel: 200 m.
Terreno: Camino

Tras el desayuno y un ratito para despedirnos de todo aquello, vuelven a buscarnos en zodiac. Dejamos a un lado Narsaq y llegamos hasta el embarcadero de Igaliko. El pueblo está unos kilómetros más allá siguiendo el llamado  sendero de los reyes. Éste transcurre entre granjas. Todo está bastante verde. Nos sorprende ver dos árboles, pues como sabéis en el ártico no crecen árboles. En realidad es un parque en el que se comprometieron a plantar un árbol por cada niño que nazca en el pueblo… parece que no hay mucha tasa de natalidad por la zona.

Al final del sendero, abajo y junto a otro fiordo está el bonito pueblo de Igaliko. Visitamos las ruinas vikingas de la zona y hacemos un pic-nic antes de regresar a la zodiac.

Antes de llegar a Qassiarsuq, tenemos una grata sorpresa. Nuestra embarcación se desvía por otro fiordo y nos vamos adentrando en él hasta que el hielo nos impide el paso. Estamos en el glaciar de Qooroq y vamos a reproducir la típica escena guiri de brindar con hielo glaciar.

Regresamos al albergue donde empezamos nuestra aventura por Groenlandia. Allí disfrutamos del confort de un cuarto de baño con agua corriente, una cena con cervecita y las literas. Por la noche seguimos persiguiendo a la aurora, pero no hay manera.

Día 8 (4-08-2008) Trekking Tasiusaq

Distancia: 13,2 Km.
Duración: 4,5 horas
Desnivel: 375 m.
Terreno: Sendero/tundra

Hoy ha cambiado el tiempo, está bastante nublado y amenaza lluvia. Esto no impide que realicemos los planes que tenemos previstos para hoy. Iremos hasta Tasiusaq haciendo un trekking. El camino empieza con subida. Nos vamos saltando el alambrado de algunas granjas. El paisaje está lleno de lagos pequeñitos y vemos algunas ovejas pastando. El día poco a poco se va despejando, pero sigue estando frío. Por fin llegamos a un punto desde el cual se divisa el objetivo final: el fiordo de Sermilik, repleto de hermosos icebers. También se contemplan una gran gama de colores. Antes de llegar tenemos que pasar por una pequeña granja donde viven 7 personas completamente aisladas de todo. Llegamos al fiordo, donde reponemos fuerzas y dedicamos un buen ratito a ver el movimiento hipnótico de los icebergs. Camino de vuelta pasamos nos desviamos un poco para ver un par de lagos. Nos encontramos con un par de caballos. Regresamos al albergue.

Esta noche tenemos cena de degustación de la comida tradicional groenlandesa. En el menú: foca seca, pez lobo, bacalao seco, grasa de ballena, caribú y un estofado de ballena.

Día 9 (5-08-2008) Un día extra

Hoy es día de regreso y nos tenemos que levantar temprano para cruzar el fiordo hacia el aeropuerto. El día está peor que ayer, está bastante nublado y lloviznea. Ya tenemos todo preparado para marchar y estamos a la espera de que nos avisen que ya ha llegado la zodiac. Esperamos y esperamos y por fin nos comunican que los aviones no han podido aterrizar por las condiciones meteorológicas así es que tenemos un día más en Groenlandia.

Por la tarde gestionamos cancelación de hoteles y no podemos hacer mucho más porque no sabemos si será mañana el día que volemos, no hacia dónde volaremos.

Día 10 (6-08-2008) La vuelta

El día amanece peor que ayer, pero el avión procedente de Copenhague aterriza, no así el de Islandia que es que nos corresponde. En el último momento nos ofrecen billetes para el avión que va a Copenhagen. Decidimos, por cuestiones de trabajo, comprar el billete y asegurarnos la salida de Groenlandia… ya intentaremos compensarlo con el seguro. Emprendemos el vuelo hacia la civilización.