Suecia: fundirse en el paisaje de Laponia.

Me preguntan porque viajo donde solo hay hielo y frio. Hay otros destinos más coloristas con casitas de pescadores con encanto y con fiordos que muerden al mar. Pero no, esta vez la elección es una travesía con raquetas en el Parque Nacional de Abisko para hacer parte del camino real de Kungsleden, allá por el círculo polar ártico. Destino: el pueblo sami de Nikkaluokta.

Es una expedición, suena a la vez excitante y preocupante, las condiciones pueden llegar a ser muy duras… pero la belleza también.

Después de volver de Suecia, mi primera impresión sobre la travesía es como la naturaleza puede pintar esos paisajes con solo el blanco, el azul y algunos colores fríos como los marrones de las cabañas, los árboles o los renos. Puro equilibrio.

La segunda impresión es el recuerdo de la inmensidad de esos espacios abiertos donde nosotros tirando de nuestras pulkas, contrastamos con las blancas colinas y el azul del cielo. Apenas algunos viajeros más, algunos trineos de perros y motos de nieve en el principio y el final del recorrido. Pura calma.

Es un viaje de contrastes. Entre los días soleados y las inquietantes ventiscas. Entre la calma de las pulkas arrastrándose y nuestras raquetas deshaciendo la crujiente capa de hielo bajo nuestros pies con las animadas conversaciones en las cabañas después de una buena cena. Entre el fresco amanecer y el cálido anochecer frente a la estufa de leña, entre el calor de la sauna y el rebozarse después en el hielo. Contrastes, pura vida.

Dicen que paisajes sin apenas huellas humanas como los desiertos, los mares o grandes espacios abiertos como los que se pueden encontrar en la Patagonia o en Alaska despiertan en nosotros la calma que necesitamos para pausar nuestras ajetreadas vidas en las ciudades. El Ártico también. Puro relax mental.

¿Por qué viajo donde “solo hay frio y hielo”? Me hacen una pregunta trampa, porque la respuesta es muy compleja en el momento que hablamos de sensaciones y emociones difíciles de describir. Hay que vivirlas para entenderlas, pero lo que si se es que volveré a fundirme con la naturaleza en algún lugar del círculo polar ártico donde el tiempo se haya detenido.

Comentario (1)

  1. Estrella

    Responder

    Leerte me inspira a seguir viajando, me encanta. Gracias por compartir tus sensaciones, dan muchas ganas de irse a uno de esos lugares sin apenas huella humana, y dejarse llevar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *