¿Quién me iba a decir a mí, cuando David (nuestro guía) nos propuso subir a la cima de Skógafoss, que al llegar arriba encontraría semejante espectáculo de la naturaleza? Subí a duras penas, agotada, pensando en diversas ocasiones en esperar a mis compañeros en la furgoneta, pero el espíritu de grupo me fue animando y finalmente llegué. No podía creer lo que mis ojos estaban contemplando, estaba en Landmannalaugar, el inicio de uno de los trekings más impresionantes del mundo. Volvería a Islandia sólo por pasar media hora más en ese espectacular lugar. La inmensidad que te rodea, los colores que desbordan tus retinas, es sin duda el paisaje más maravilloso que pude contemplar en ese país. Hasta se me saltan las lágrimas de emoción al recordar las sensaciones que viví entre aquellos caminos. Islandia tiene paisajes incomparables, por ejemplo Snaefellsnes, pero lo que mis pupilas vieron en Landmannalaugar, lo que los poros de mi piel sintieron, lo que mis oídos escucharon, SILENCIO… Maravilloso!

AUTOR DE LA FOTO: Beatriz Madrid Prieto
VIAJE DONDE FUE TOMADA: la vuelta a Islandia
CATEGORÍA EN LA QUE PARTICIPA: foto espíritu de exploración